Cómo sacar presentaciones increíbles con IA
La IA puede hacerte un deck espectacular en una tarde. También puede darte otra presentación idéntica a las mil que ya viste. La diferencia no está en la IA: está en lo que le pides y en cómo trabajas con ella.
1. Por qué casi todas las presentaciones hechas con IA se parecen
Cuando una IA no recibe instrucciones concretas, elige lo más probable: tipografías de sistema, un degradado morado sobre blanco, tres tarjetas con íconos y todo apareciendo con el mismo efecto de subir y desvanecerse. No es un error de la IA; es su punto de partida. Si no le dices qué quieres, te da el promedio de todo lo que ha visto.
La buena noticia: basta con cerrar esas puertas de forma explícita y abrir otras con intención. Eso es lo que hace un buen prompt.
2. Empieza por el mensaje, no por el diseño
Antes de pensar en colores, responde tres preguntas:
- ¿Quién te va a ver y qué sabe del tema? No es lo mismo un jurado técnico que tus compañeros de primer semestre.
- ¿Qué quieres lograr? Informar, convencer, vender o enseñar cambian el orden y el tono de todo.
- ¿Qué frase deben recordar al salir? Si no la puedes escribir en una línea, la IA tampoco podrá construir el deck alrededor de ella.
Con eso, aplica una regla simple: una idea por diapositiva. Si vas a hablar tú, limita el texto visible (alrededor de 25 palabras por slide funciona bien). Si el deck se va a leer sin ti, puede ser más autoexplicativo, pero sigue siendo una idea por pantalla.
3. Dale material real (y prohíbele inventar)
El mayor riesgo de una presentación hecha con IA no es que sea fea: es que tenga cifras inventadas. Las IA completan huecos con datos que suenan bien. Para evitarlo:
- Adjunta tu material: apuntes, PDF, el brief del cliente, la rúbrica del profesor, los datos de tus gráficas.
- Pide que confirme qué leyó antes de empezar. Si no lo menciona, no lo leyó.
- Prohíbe inventar datos. En los prompts de Promptazo, lo que falte aparece en pantalla como
⟦DATO PENDIENTE⟧, así lo ves y lo completas tú antes de presentar. - Si le pides investigar, exige que cite la fuente de cada cifra en las notas del orador.
4. Prohíbe lo genérico con nombre propio
Decir «que no se vea genérico» no sirve. Hay que nombrar lo que no quieres. Una lista que funciona: nada de Inter, Roboto ni Arial; nada de degradados morados sobre blanco; nada de rejillas de tres tarjetas con íconos; nada de emojis decorativos; nada de efecto «cristal» por defecto; nada de que todo aparezca con el mismo fade; nada de fotos de stock genéricas.
Y a cambio, exige algo concreto: titulares grandes con carácter, un solo color de acento por diapositiva, fondos con atmósfera (grano, ruido, gradientes suaves, viñeta) y una jerarquía visual que se entienda en dos segundos.
5. La dirección de arte en tres decisiones
Tipografía
Elige dos fuentes: una con personalidad para los titulares y otra muy legible para el texto. Una serif expresiva con una sans limpia casi nunca falla. La tipografía hace el 70 % del trabajo de que algo se vea «caro».
Color
Tres o cuatro colores bastan: fondo, texto, un acento y, si acaso, un neutro intermedio. Si tienes colores de marca, dáselos en HEX. Si no, deja que la IA proponga y justifique su paleta en una línea.
Fondo
Oscuro o claro es una decisión de contexto: en un salón con proyector débil, un fondo claro con buen contraste suele leerse mejor. Lo importante es que el fondo no sea un color plano sin vida.
6. Movimiento con intención
Las animaciones fuertes y el 3D impresionan, pero solo si tienen jerarquía. La regla que mejor funciona:una animación protagonista por diapositiva y el resto, sutil. Las escenas 3D (con Three.js) lucen más en momentos clave —portada, cambio de sección, un objeto o producto, el cierre— que repartidas por todo el deck.
Pide siempre dos cosas técnicas: que respete la preferencia de «movimiento reducido» del sistema y que tenga un respaldo estático si el computador del salón no soporta WebGL. Así nunca te quedas con una pantalla en negro frente al público.
7. Trabaja por fases y aprueba cada una
El error más caro es pedir «hazme la presentación» y esperar que salga perfecta. Divide el trabajo:
- Plan: qué entendió, la lista de diapositivas con su mensaje y lo que falta.
- Dirección visual: varias propuestas de portada radicalmente distintas. Eliges una.
- Construcción: todas las diapositivas, luego la animación y luego el 3D.
- Revisión: capturas, crítica sin piedad y correcciones.
Corregir el rumbo en el plan cuesta una frase. Corregirlo al final cuesta rehacerlo todo.
8. Revisa como si fueras el público
- Legibilidad: en 1920×1080, el texto del cuerpo debería medir al menos 28 px y los títulos 64 px.
- Contraste: que cumpla como mínimo el nivel AA de WCAG. Si dudas, el proyector siempre lo empeora.
- Ortografía y tildes: léelo en voz alta. Los errores se notan más en pantalla gigante.
- Prueba en el equipo real: o al menos en una laptop modesta a 1280×720.
- Ten un respaldo: un PDF exportado de las diapositivas por si algo falla.
9. ¿Claude Code o Claude chat?
Claude Code trabaja en tu computador: crea el proyecto, descarga las librerías para que funcione sin internet, prueba cada diapositiva en un navegador, hace commits y hasta puede publicar en Netlify. Es ideal si quieres el mejor resultado y no te asusta una terminal.
Claude chat, incluso en el plan gratuito, puede construir el deck como un solo archivo HTML con librerías desde un CDN. Si la respuesta es larga, la entrega por partes: las unes en orden en un archivo y lo abres en el navegador. Es la forma más rápida de empezar.
10. Lista final antes de presentar
- Ningún ⟦DATO PENDIENTE⟧ a la vista.
- Cada cifra tiene su fuente.
- Una idea por diapositiva y una frase clave al final.
- Funciona con flechas, clic y en pantalla completa.
- Tienes el PDF de respaldo en una memoria USB.
Todo esto ya viene dentro del prompt de Promptazo. Responde unas preguntas y llévatelo listo para pegar.
Crear mi prompt